Al aprender un idioma balbuceamos nuevas palabras, no entendemos la estructura gramatical y no encontramos el vocabulario adecuado para lo que queremos expresar ¿no te sientes como un niño aprendiendo a hablar o leer?
¿Sabías que en biblioteca también tenemos cuentos para que leas con los más pequeños de la casa? aquí te dejamos una serie de beneficios que conlleva el hábito lector desde temprana edad. Seguro que puedes identificarte con alguno de ellos e incluso resulta motivador para continuar aprendiendo el idioma elegido.

Leyendo
se van descubriendo palabras y formas de expresión que poco a poco se van
interiorizando: vocabulario, uso del
lenguaje y correcta ortografía. Tras encontrar la misma palabra durante
varias páginas seguidas, se abre el apetito de conocimiento y se fija
cómo se escriben las distintas palabras que hay a lo largo de las páginas.

La acción de leer es
una tarea que representa cierta complejidad para el cerebro, por lo tanto se estimulan
habilidades como la memoria o el entendimiento.
Los libros en sí mismos son un aprendizaje ya que permiten conocer
aspectos sobre el mundo casi sin darnos cuenta a medida que pasa las páginas.
Los libros ayudan a ponerse en el lugar de los demás, a conocer los
sentimientos y los puntos de vista de otras personas. Esto hace que se trabaje
la empatía.

Si se adquiere el hábito de la lectura se tendrá un compañero en el que encontrar respuestas o consuelo
en los malos y los buenos momentos.
Los
cuentos suelen tener incluidas enseñanzas que servirán para mejorar tanto el comportamiento propio como las relaciones con
otros.
Tanto si eliges leer con los más pequeños como descubrir por tu cuenta las aventuras que esconden los cuentos que encontrarás en Biblioteca, nunca olvides perder ese niño interior: aprende, descubre y sorpréndete.
Saludos a nuestros frikitecarios desde la Sede Central